La líder del grupo de extrema derecha Bastión Frontal, Isabel Peralta, ha declarado, en el juicio en el que se le acusa de un delito de odio, que el discurso contra la inmigración que dio en una manifestación en la Embajada de Marruecos en mayo de 2021 lanzaba un «mensaje político» contra las instituciones marroquíes y españolas por permitir el asalto masivo de la frontera que se produjo en aquellas fechas a raíz de un conflicto diplomático entre Marruecos y España.

El fiscal solicita 42 meses de prisión para Peralta por delitos contra los derechos fundamentales y libertades públicas en su modalidad de provocación a la discriminación y odio. Se le acusa de «apremiar a la violencia y hostilidad» como consecuencia de sus prejuicios hacia los colectivos de marroquíes y musulmanes.

Para la Fiscalía, sus manifestaciones «han producido un gran desasosiego y un impacto negativo entre los miembros del colectivo migrante, así como las personas que profesan el Islam, constituyendo además un atentado a la dignidad de las personas destinatarias, mediante la difusión de prejuicios y estereotipos negativos».

En su declaración, ha negado en primer lugar que sea líder de Bastión Frontal, que califica de «un grupo de amigos» que nació en la pandemia para difundir unas ideas en ese contexto y que ha continuado en el tiempo, afirmando que es la prensa y la Policía Municipal de Madrid los que le sitúan como líder o portavoz.

El fiscal le ha preguntado sobre la convocatoria de una concentración en mayo de 2021, que no contaba con autorización por la Delegación de Gobierno de Madrid, frente a la Embajada de Marruecos, con el eslogan ‘Alto a la invasión’, ‘Marruecos estado terrorista’, añadiendo el texto ‘¡Ni un paso atrás! ¡Que se prepare la puta embajada!…’.

Al respecto, ha indicado que no participó en la convocatoria promovida por Alvise Pérez y que acudió a la misma pensando que era legal y que estaba autorizada, tomando la palabra con un altavoz por su popularidad. «No controlaba las redes y no tenía constancia de lo que se publicaba», ha afirmado.

En cuanto al discurso, ha asumido las palabras que quedaron grabadas pero no las frases que le atribuyen los agentes de la Comisaría de Diversificación de la Policía Municipal, a su juicio «dignas» de la película ‘American History X’.

A preguntas sobre sus ideas sobre la suplantación racial, se ha reafirmado en las mismas y ha recordado que los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que los nacimientos de españoles son minoritarios respecto a los de «otros pueblos», por lo que a su entender «es cierto» hablar de suplantación racial.

Sobre el discurso en la manifestación, ha replicado que lo asume y ha recalcado que «no se trata de ningún odio hacia pueblos o grupos étnicos», si bien ha admitido que es «un hecho innegable» que la inmigración acaba con «la homogeneidad de una sociedad».

«El discurso como se puede denotar en los vídeos es una lucha contra la Embajada de Marruecos que en una respuesta diplomática por atender –la sanidad española– al representante del Frente Polisario alerta de que habrá consecuencias y se produce una entrada masiva de 20.000 inmigrantes en Ceuta», ha señalado.

Así, ha insistido que se trató de un discurso dirigido hacia las instituciones gubernamentales españolas por permitir ese ataque diplomático, haciendo hincapié en que desde su grupo «lucharán por la identidad de España y de Europa», una acción amparada por la propia Constitución.

A preguntas de su letrado, ha reiterado que se trató de un mensaje político por el asalto a la frontera de España en mayo de 2021, apuntando que en la manifestación «no dijo nada contra el colectivo marroquí».

Peralta como líder

El instructor del atestado, de la Comisaría de Diversificación de la Policía Municipal de Madrid, ha situado a Peralta como líder de Bastión y ha manifestado que se trata de un grupo de riesgo. «Es un grupo hiperactivo y ella, Peralta, era una líder, es la líder, para generar ambiente de hostilidad y violencia contra los menas. Los menores estuvieron seis días sin pisar la calle en San Blas por sus amenazas e intentos de asalto», ha detallado.

En su informe, el fiscal ha mantenido su solicitud de condena y ha aseverado que el delito de odio está acreditado, en base al atestado realizado por la citada Comisaría de Diversificación.

Así, ha recalcado que los investigadores la señalan como líder y que, por tanto, «Peralta tenía capacidad de influencia, como requiere el tipo delictivo, al igual que tiene en cuenta la repercusión que tuviera ese mensaje que lanzó con el uso de redes para amplificar ese discurso».

El escrito de acusación recuerda que Peralta publicó desde su cuenta de Twitter la convocatoria una concentración –que no contaba con autorización por la Delegación de Gobierno de Madrid–, frente a la Embajada de Marruecos, con el eslogan «Alto a la invasión» «Marruecos estado terrorista», añadiendo el texto «¡Ni un paso atrás! ¡Que se prepare la puta embajada!…».

La concentración era en respuesta a la crisis producida entre España y Marruecos, relacionado con el fenómeno de la migración, por los hechos ocurridos en la frontera de la playa del Tarajal en Ceuta, durante los días 17 y 18 de mayo, en la que se produjeron diversas avalanchas humanas, que permitió la entrada sin autorización de cientos de personas, muchas de ellas menores de edad.

Lectura de manifiesto

En el curso de la concentración, la acusada, en su condición de líder de la organización de carácter violento tipo neonazi o neofascista «NS Bastión Frontal», se colocó en la cabecera de la manifestación desde donde efectuó unas declaraciones a modo de manifiesto, ayudada por un altavoz, con el que venía a apremiar a la violencia y hostilidad, «como consecuencia de sus prejuicios, contra los migrantes marroquíes y personas musulmanas, relacionando inmigración con suplantación racial y cultural».

Durante esas declaraciones la propia acusada repitió alguna de las consignas que coreaban los allí concentrados, como «No es inmigración, e una invasión».

Asimismo, los allí concentrados aplaudieron el discurso, mientras gritaban de forma concertada otras consignas tales como «España cristiana y no musulmana», «contra el Islam, lucha radical», y «Bastión Frontal», exhibiendo las banderas propias del grupo y desplegando dos pancartas en las que se recogían: ‘Ni el Rey ni el Gobierno ni la UE frenarán el expansionismo marroquí’ y ‘Mohamed VI quita tus sucias manos de nuestra tierra Adelante España’.